Tuesday, May 13, 2014

El peor martes 13 de la historia

Yo nunca he sido supersticiosa... nunca de los nuncas, pero hoy me estoy replanteando mis creencias..

Todo comenzó cuando al salir de la universidad contemplamos que el coche del vasco temerario estaba distinto... apagado, sin vida... Patxi, el enanito que vive en la guantera, trató de avisarnos... pero no quisimos darnos cuenta.
La rueda delantera derecha había fallecido y además, no teníamos herramientas. Era triste, sobre todo porque hacía mucho frío para estar en mayo y sobre todo porque la niña de ojos de mar y servidora, nos negamos a aceptar este frío licor del polo y sacar de nuevo los abrigos...

Llegamos a casa y todo parecía estar en orden, hasta que ocurrió, los botes de especias decidieron suicidarse, pero en plan secta... todos a la vez... y añadiré que esta vez no cayeron encima de mí, aunque este año ya se han quitado la vida tres botes de cristal a mi cuidado...

El día olía a fin del mundo y teníamos clase por la tarde... asumimos el riesgo y fuimos.. pero entonces algo ocurrió, algo terrible que me marcaría para siempre... mi encía estaba embarazada y daría a luz una muela, pero no una muela cualquiera... una del juicio.
La verdad es que mis dientes siempre han sido un poco perezosos... un poco de decir: Queremos que seas distinta a los demás, queremos que seas una forever young y conserves los dientes de leche hasta los 30...
Pero mi dentista dijo: No, 50 euros.  Y así fue como a una edad muy tardía obligó a mis dientes de leche a abandonar el paraíso de mi boca.
Pero se olvidó de las muelas del juicio... me dijo: existen, están ahí, en alguna parte de tu encía... ya hablaremos de ellas; Pero no lo hicimos, y ahora no tengo tiempo para tener problemas molares.
Pensé que este día nunca llegaría, me puse dramática y busqué en google sobre ellas... como sospechaba venían con retraso e iban a dar a mi encía un alumbramiento complicado... Al principio no sabía que estaba ocurriendo, pero luego se me puso el papete como el de un hamster cuando come y empecé a hablar como cuando se me cayeron los paletos.... esto es el juicio?

Es como la primera vez que te baja la regla, solo que nunca han ido al instituto a hablarte sobre muelas del juicio... o han hecho un anuncio con Amaia Salamanca acerca de cómo salen, por lo que estoy muy desinformada con el tema.

Todo el mundo me ha dado remedios, toma tal, toma cual... ponte un hielo en la cara. Yo confiaré en el poder curativo de mi saliva, hasta ahora siempre ha funcionado, mis babas son como las lágrimas de un fénix, esto es así...
Este día está siendo un drama... no puedo abrir la boca porque siento al demoño de los dientes pinchando la encía y a mí me gusta mucho hablar, y para hablar hay que abrir la boca...

Podría seguir contando desgracias porque han ocurrido más, una bombilla se ha suicidado en la cocina según tengo entendido pero no puedo aportar un testimonio claro... la cocina es un lugar peligroso que huele a muerte y quemaduras de aceite...

Por si esto no es suficiente, esta noche tengo una cita a la que no me apetece acudir... se llama Mankiw y me habla de cosas que no entiendo como costes marginales, ingresos totales y curvas que se cruzan y hacen puntos de equilibrio... me dan ganas de llorar cuando estoy con él sobre todo porque hoy me he dado cuenta de que tienes carencias... concretamente un tema entero que se ha perdido, el universo sabe donde.

Oigo a mis compañeros, el vasco temerario y el ficus con bata, esnifan Utabon... tengo miedo de que pierdan la vida en algún momento del rodaje de su anuncio... iré a ver.

Thursday, May 8, 2014

Las cosas son más bonitas cuando uno las hace porque quiere.


El otro día bajando escaleras, la Señorita Barcos y yo encontramos una sorpresa al final... era una familia con papeles en la mano, papeles que repartían... 
Yo soy muy de hacerme la loca cuando me dan un papel porque si llegan a dármelos luego los acumulo como si fueran importantes, un tipo nuevo de diógenes... 
Total que hacia nosotras acudieron el papá y la nena con una gran sonrisa en la cara y un papel en la mano.. no habíamos tocado el suelo aun y ya teníamos el papel. Nos empezó a explicar que teníamos que donar médula ósea...y yo, que soy un poco estúpida, pues le pregunté por el proceso.. A mí ya me había convencido y le dije que lo haría, pero debo tener cara de mentira porque no me creía y me lo volvió a explicar... Yo no sabía cómo decirle que cuando pudiera iría pero que dejará de decirme que se estaban muriendo niños por mi culpa, estuve a puntito de sacarme el brazo y decirle: Ala, pues pincha! 

Llegué a clase un poco sintiéndome mala persona, pero bueno, se me pasará cuando vaya a donar... ¡Salvaré yo el mundo por vosotras, amigas de peso pluma no aptas para la donación! 

Si el hombre de los papeles conociera mi historia del otro día con el horno no hubiera dudado de mi buena fé... ocurrió el sábado, teníamos hambre e improvisamos un pizza de masa caducada y cosas por encima, era una pizza muy de pobres, como mirarse en un espejo... 
Lo malo de tener mucho hambre, es que se quiere sacar la pizza del horno cuanto antes... y en cuanto estuvo hecha, la opinión del estómago fue más fuerte que el sentido común... no había tiempo para coger un trapo, había que sacarla! 
Y así fue... pensé: Si lo hago rapidito, no me quemaré... y hasta ahí todo iba bien, hice pinza con los dedos y desplazé la bandeja de rejilla... pero hubo algo con lo que no conté, el universo y su odio a mi persona.

Mi cuerpo, al ver que milagrosamente había logrado mi objetivo sin quemarme, obligome a meter la mano de nuevo en el horno y marcarme el nudillo con la rejilla ardiente.. Así es como funciono.
El dolor del nudillo se me pasó cuando probé la pizza pobre, que entonces me quemé la lengua.
Is a wonderful, wonderful life.