Monday, June 24, 2013

La muerte y yo. Tensión sexual..

Ayer me convencí firmemente de que voy a morir joven. Esto empieza a ser grave.

No sé ni cómo empezar... y ¿Por qué? Pues fácil... lo de casi morir, duele. Duele más que morirse, porque no te mueres, y sigue doliendo.

Total, que ayer estaba yo, feliz, sin hacer daño a nadie... revoloteando por un concierto o lo que fuera aquello, cuando una persona de dudoso padre, arrojó un objeto (yo diría, botella de cristal) sobre mi cabeza. Fue un golpe de preparación ante futuras manifestaciones con violento y erótico resultado, lo sé.
Lo primero que pensé fue nada. Lo segundo, que me habían jodido el cerebro.
Me quedé allí, en el sitio, como en una burbuja... pensé ¿Donde estoy? y sentí dolor, mucho dolor.
Me fui muy triste, capucha en cabeza y cubata caliente en chichón, vagabundee por la playa... Soy buena persona, me decía... ¿Por qué a la gente buena le pasan cosas malas? Muy dramático.
Cada vez que una brisa soplaba sentía un dolor comparable a mil demonios.

Ahora vivía en el terror.
Aquello comenzaba a hincharse y tomar forma... la gente pasaba sus boletos de lotería por mi desproporcionado golpe... Anoche pedí un deseo. Pedí que aumentará algo en mi cuerpo... pero no me refería a la cabeza. Yo quería tetas.
Me preocupaba que mi cerebro hubiera sufrido, más que quedarme deforme... pero tranquilos, estoy bien. Sigo sin saber sumar, etc...

Hoy, me levanté, con grandísimo dolor. Me acordé mucho de la persona que tiró la botella y de su familia en general. Me gustaría recibir un beso en la frente...
Recuerdo que no lloré... fui un hombre. También recuerdo que en el momento ese de no saber que había ocurrido, me toqué la cabeza esperando sangre... pero nada, ni eso... Joder persona, ya que me tiras una botella hazlo bien, con sangre, la sangre es la clave del éxito.. esperaba un hilillo de sangre brotando del nacimiento de mi pelo y recorriendo mi cara... decepción.
Siento dolor en vano.

A día de hoy, me sigue doliendo... acepto aspirinas y analgésicos en plan caridad.... y la cabeza del autor del atentado.

Saturday, June 22, 2013

Rústica en Dinerolandia.


Pensé que volvía a morir hoy. Soy un drama de persona...

Para empezar, bebo más agua que cualquier persona normal parece, porque de verdad, cuando voy a vuestras casas y no tenéis botellas de agua me pregunto... ¿Pero esta gente como vive? Que a mí lo de que sea agua del grifo con cal y muerte me da igual, yo solo necesito que este fría. Fría de dolor de encías. Y en cantidades industriales.
Total que allí estaba yo, por la capital... calle arriba, calle abajo, escaleras arriba, abajo, etc... y claro, eso es un desgaste que me crea una necesidad adicional de agua.
Antes de proseguir la narración... quiero hablar de escaleras, y tiene que ver.

Las escaleras de la casa del señor David... ¿Pero qué tipo de arquitecto sin estudios realizó el diseño de esas escaleras? Si querías pillar el ascensor tenías que bajar a otro rellano... y eso no es todo, cada escalera era de una madre, parecían las dunas del desierto..
Y ahora hablaré de las escaleras de Teatro Kapital. Muchas. Demasiadas. Y atentaron contra mi dedo gordito del pie... fue una cosa seria porque yo intenté hacer como que no había pasado nada pero ardía en deseos de mirar si mi uña seguía en su sitio o si la había dejado allí de recuerdo. (Sigue, aunque magullada)

Aparte de la falta de agua estaba el sol... y el calor, y el contenido de tubos de escape colapsando mi nariz.
Deseaba llegar al tren y abandonar mi cuerpo en el asiento... pero pensé, que sería un trauma para el interventor encontrar allí un cadáver un sábado por la tarde, así que aguante.

Luego me he traumatizado porque ha subido una chica al tren que tenía toda la pinta de tener 23 años o por ahí... y escuchando su conversación (porque yo soy así, de tener oídos y escuchar) me he dado cuenta de que tenía 18. Y me he preguntado... ¿Cuantos años parece que tengo yo? Y me miro el reflejo en la pantalla del móvil, toda preocupada... Estoy tan acostumbrada a que me quiten años que cuando veo que mi cara se corresponde a mi edad... pues lloro. Pero hoy no sé, tenía cara de cadáver de edad imprecisa.
Total, que no sé, será que calculo edades que da pena.

Luego está Pharrell que me saca 18 añitos y sigue pareciendo un bebé. Y me confunde las ideas y la vida, y me enamora cosa mala.

P.d.
Solo quería comentar que la persona que se encarga de aconsejar a Miley Cyrus, desde mi punto de vista, la odia. Pero profundamente.




Sunday, June 16, 2013

La muerte me desea


Hoy voy a ponerme dramática.
Estoy aquí, narrando mi mierda, de puro milagrito. 

Todo comenzó cuando me levanté de la cama, amanecí desorientada en casa de una amiga. Me miré en el espejo y ya está, me deprimí. Ni Sid Vicious había tenido en vida peor cara que la mía.
Con el estomago pidiendo socorro, regresé a casa para hacer la maleta y venir al hogar a recibir una alimentación.  (Casa no es lo mismo que hogar, está claro.) 

Primer problema. Gasolinera cerrada.
Al lado de mi casa, hay una gasolinera... pero ¿Para qué? Cerrada. Los siguientes señores gasolineros estaban casi casi en Bilbao... pero no quedaba otra. Planteabame la posibilidad de ir en tren, si no hubiera tenido 40 maletas que traer y no hiciera el ridículo... porque cuidao, no os creáis que la gente ayuda, te ven subir/bajar del tren con una maleta más grande que tú... pero da igual, te pasan por encima y encima, te ponen mala cara... Y eso que yo soy una chica fuerte y apañada, que puedo con mis maletas y las de mi prima. El caso es que allá por los confines estaba la gasolinera y con gran pena, me desprendí del único billete que había en mi cartera. 

Haciendo elipsis de lo que no interesa, contaré los intentos que ha hecho la muerte de que hoy tuviéramos un  encuentro.

Para empezar, pegaba un sol que me venía un olor a carne de parrilla y era yo misma haciéndome. Deshidratada y al volante, a puntito del desmayo, en la radio me ponen Alejandro Sanz. 
Contemplé la opción del suicidio en esos segundos que mi mano tardó en llegar a la radio y cambiar la estación, las interferencias me parecen incluso más soportables.
Después, un águila del tamaño de Falete decidió pararse en medio de la autovía.
Pero es que no es eso, realizaba un adelantamiento a un camión cuando vi el enorme pájaro nazi, desafiándome. Me dio tiempo a pensar que podía frenar, o cargarme al pobre pero malvado animal. Si hacía lo segundo, podía morir porque mi coche es de papel, o... podía ir a la cárcel, no sé, igual es delito, no sé si es un pájaro protegido, sagrado o el hijo de alguien importante.
Me dio tiempo a pensarlo pero mi reacción fue apretar el volante y obligar mentalmente al pájaro a volar.
El ave emprendió el vuelo y no tuve que cometer asesinato ni nada, pero, me tiró un cadáver. Un maldito cadáver de ratoncillo o conejo.