Monday, December 23, 2013

Navidul, navidul.


Estaba reflexionando yo acerca de las navidades de ayer, hoy y sobre todo de mañana...
La verdad es que siempre he sido una niña de tener mucho mundo interno y claro, tan metida estaba yo en mi mundo que no me enteraba muy bien de que ocurría fuera... total, que yo sabía que era navidad porque se comía mucho con mucha gente, en muchas casa y unos señores me traían regalos.

Cuando digo que no me enteraba... en realidad quiero decir que no me entero... porque, llamadme paleta, sigo sin saber como funciona eso del nacimiento.. (pero luego bien que me ponian de virgen María con el nenuco en la función del cole).  La parte que me interesaba, la de los reyes magos... esa sí la tenia más o menos clara.
Yo era fiel a poner mi árbol de navidad, que empezó siendo gigante y después encogió... o yo crecí, también puede ser ... Sabía que existía eso de ''poner el nacimiento'' pero como yo no me enteraba del asunto, pues ni me iba ni me venía...  La verdad es que nunca me pregunté que significaba cada cosa, asumía que se adornaba la casa y ya está. Lo que más me gustaba era llenar los cristales de mierdinieve artificial en forma de dibujos, me empleaba a fondo...
Me preocupaba mucho no poner el árbol por si no me dejaban regalos y era muy feliz cuando tenía que dejar allí las zapatillas, porque eso significaba que no las tenía que tener puestas en los pies.

Aun así yo me hacía preguntas, no me encajaban las cosas... ¿Pagaban los reyes al Toys 'r' us o como eran los reyes se lo podían llevar gratis? ¿Donde dejaban los camellos para entrar en mi casa?
Mi madre, la mujer, respondía como podía... yo me imaginaba los camellos ahí en el callejón de mi casa, desprotegidos... y les dejaba agua porque pobrecitos, hacían todo el trabajo sucio.
A los reyes les hacía un surtido de turrones con cocalacao, un surtido rico rico con todas las cosas que a mi no me gustaban de la bandeja de los dulces... mazapanes a mansalva, claro.
Mi generosidad con la cena explica un poco cómo mi padre fue perdiendo la figura.

Las navidades molaban un poco porque veía a mis familiares de tierras lejanas o cercanas todos juntitos, Ramón García tenía una capa y en la mesa había unos bichos naranjas con bigotes que a todo el mundo le gustaban mucho y se pegaban por ellos...a mí me hacían gracia, pero atraerme, no me atraían.
Santa Claus a mi casa no venía porque no me caía bien, yo era feliz así.. le negaba la entrada porque no entendía la función de ese señor en el portal de belén.

Ya cuando se perdió la magia de la navidad todo se volvió un poquito más feo.. te dabas cuenta de que los reyes no pagaban en el toys 'r' us, pero alguien sí lo hacía... y como que apetece menos celebrar, sobre todo si es Raphael el que te desea suerte en la loteria y Belen Esteban la que da las campanadas...
En mi casa ya no hay decoraciones... hubo en tiempo que empezamos a poner un nacimiento... cuidao, lo empezamos a poner porque a mi padre y a mí nos apetecía ir a recolectar palos y construir un pueblo en miniatura, era la excusa para que mi madre nos dejara llenar el salón de mierda del parque reciclada.
Lo de poner mierdinieve no lo he vuelto a intentar, porque ya entiendo lo que es limpiar los cristales.

Luego está el demoño de la navidad que posee a mi madre y ésta se cree que tiene 27 hijos a los que alimentar, se vuelve loca en la cocina... no te deja entrar, se estresa... te obliga a comer lo que no has comido en todo el año... qué obsesión, no entiendo porque tengo que comer 7 platos, luego no me queda sitio para el turrón.
La bandeja de los dulces es otro cantar... siempre voy ilusionadisima a cebarme y son todos yemas de huevo, mazapanes, polvorones (que saben a tiza blanda)... vamos, que no me como yo eso, que me saquen el turrón de suchard. Lo realmente importante de las navidades es el turrón de suchard que desde que tengo memoria hace las funciones de uva cuando tengo que dar la bienvenida al año.
Recuerdo que cuando era más pequeña ponía cara de tonta mientras los demás comían sus uvas y yo como quedándome anclada en el año... hasta que inventé mi tradición.

La única cosa que cumplo es la de ponerme algo rojo, soy tan pobre que solo pude estrenar unas braguitas rojas en el 2009 y desde ese año son las bragas oficiales, me pongo un post-it con el cambio de número y arreglado... la gente pobre es que somos mu apañaítos.
Igual que pensaba en los camellos cuando les daba agua pienso en mi familia, así que les doy cosas rojas, un lazo para mi padre.. un tanga para mi abuela, así, sin criterio.

Pero bueno, estos eran los fantasmas de las navidades pasadas...
Ya empecé a entrenarme hace un par de años para las futuras... me hago regalos a mí misma, los envuelvo, pongo mi nombre, los dejó en el lugar de los regalos y al día siguiente los abro con cara de sorpresa y emoción, me digo a mí misma cuanto me gustan y lo mucho que me quiero.
Algún día, cuando viva sola con mis gatos imaginarios le diré a mi madre que son regalos de mi novio imaginario y mientras me caliento una pizza en el microondas por nochebuena, pondré un ruido ambiente de gente feliz y le diré que estoy con mis suegros imaginarios que la mandan recuerdos... para que piense que llevo una vida de persona normal que se relaciona con otros seres humanos.
Luego me pondré un maratón de 'Solo en casa', 'Vaya Santa Claus' y esa en la que Terminator busca un muñeco de acción para su hijo en todos los Corte Inglés de Madrid.

Feliz navidad.




Saturday, December 21, 2013

CABREO 2.0


Desde la sinceridad y sin censuras... mis días de paz han acabado. 

Mi cerebro y yo, debatiendo un día, decidimos que merecíamos un descanso... algo relajaíto.
Las gentes de dinero se van a un spa, yo me saco los pinceles y empiezo mis días de paz antes de tener que sentar el culete 24/7 en la silla y practicar mis técnicas de estudio extrañas. 

El primer paso fue ir a comprar lienzos que me daba una pereza más que terrible, pero... fui. 
Ya después vinieron las complicaciones... no sé en las casas de los demás, pero yo basta que quiera hacer magdalenas para que mi madre haya decidido que los moldes están mejor guardados en la cocina de la vecina, o basta que quiera pintar para que mi madre guarde las pinturas como si las fuera a robar alguien.
Lo de la cocina pase porque es la jefa de ese territorio, es la que distribuye los dulces y pone Iker Jiménez en la tele... pero lo de mi habitación... acabáramos!
Una se va de casa y le cambian el feng shui del cuarto y todo y a mi me crea energías negativas tener que preguntar donde están mis cosas... También está eso de que la pregunto y es incapaz de darme unas coordenadas, tiene que venir ella en persona y darme el material, como si yo fuera tonta y no entendiera la orden ''en el armario de arriba''. 

Total, que eso ocurrió... adquirí mis amadas pinturas, pero claro, como iba a ser tan fácil ponerme a la tarea.. estaba ya sentada, con todo colocadito y voy a abrir el barniz del disgusto y tapón atascado.
Esta vez a molestar a padre para que me de unos alicates, que, mira tu por donde, yo conocía la localización de los susodichos pero estaban en una caja de metal que tiene dentro más cacharros que el hombre de bricomania y además en un altillo... y yo ya no me atrevo a que se me caigan más cosas en la cabeza, no me la juego. 

Ya me olía yo que el bote de barniz no iba a ser lo único que no se pudiera abrir ni con un primo de zumosol, así que adopté los alicates como si fueran un pincel más...
A partir de aquí todo bien, apañandomelas con 4 pinceles despeluchaos porque los pobres somos así... sufrimos en silencio y pintamos con lo que podemos.. (en realidad me he quejado en múltiples redes sociales a ver si alguien me regala unos pinceles nuevos, porque estos ya han vivido mucho).
Como conozco muy bien a las personas que me dieron la vida y no quería que tocaran nada por la mañana, les dejé un cartel ''METED LOS PINCELES EN AGUARRÁS XFA'', no es que sea una vaga, que un poco si... pero es que no se donde está nada en esta casa y a las 5 de la mañana, que es cuando yo me inspiro, no les iba a despertar para ver donde estaba el aguarrás.
Lo gracioso ha sido cuando mi padre ha venido esta tarde y me ha dicho que no encontraba la marca de aguarrás 'xfa', historia real. 

A la hora del té, estaba yo tranquilita, sin hacer ruido, llegando al nirvana... y han acabado con la paz en pareja, para hacerme una encuesta o algo así y concienciarme de los peligros del barniz abierto y de cómo puedo morir o peor, colocarme. 

Y ahora, ahorita mismo, acaba de ocurrir la tragedia.
Tenía un nuevo lienzo en blanco y estaba dispuesta a crear un nuevo estilo artístico.. pero ha llegado mi madre de nuevo para repetirme que el barniz es peligroso y voy a morir.. total, que no sé si el universo, el propio barniz, o los poderes mentales de mi madre... pero el bote ha muerto.
Ha decidido derramarse por todo el suelo de la habitación y acabar con mis sueños... yo llorando la pérdida, mi madre con un trapo preocupadísima por la salud del suelo..

Se me ha ido toda la paz, el demoño de los olores que colocan me ha poseído y en un arranque de ira he metido los pinceles en el aguarrás (que no es de la marca 'xfa' porque no existe, pero es puro).
Me he vuelto loca y he declarado que no pinto más hoy, pero es mentira... cuando se me pase el enfado místico volveré a la carga que creo que se me ha salvado un tapón de barniz... (cotizado ahora en mi habitación como sangre de unicornio)

Pero sigo muy enfadada. 




Monday, December 16, 2013

Cumplelos como puedas.

Hoy he venido aquí a hablar de mi amigo Sala Salita Salón Comedor... si tuviera un mellizo, sería él.
¿Por qué? Fácil. Le gusta travestirse de Caperucita. 

El otro día fue su cumpleaños... y no es que se me olvidara, no del todo... es decir, me acordé, se me olvidó, me volví a acordar mientras iba en bici... pensé: ahora le escribo algo, se me olvidó de nuevo... y claro, como lo último que hizo mi cerebro fue olvidarlo, da igual cuantas veces lo hubiera recordado... porque se me olvidó. 
La culpa la tiene el plan Bolonia, que no me deja retener en el cerebro las cosas importantes de la vida... 

Este hombrecito es buena persona porque siempre vamos juntos a regalar sangre y tiene un coche con dirección resistida, por lo que entiende mi dolor. 
Fue el primer humano con el que fui a los archivos a ser mareada, y eso también es importante.

Uno de esos días en los que fuimos a regalar sangre, teníamos una excursión divertida de morirse por la tarde... y yo a veces vivo que parezco una madre de familia numerosa, de un lado para otro y dándome tiempo a comer un triste bocadillo de nocilla sin corteza.
Claro, pasó lo que pasó....En plena excursión el caperumundo se absorbió a sí mismo, las voces eran ecos, aparecían los puntitos blancos de cuando se desintonizan los canales en las caras de la gente y el estómago estaba bailando bumpin... pasé de tener la cara color vainilla o blanco titán.

Pero a la hora de volver a casa ahí estaba el monstruo de las galletas, osea Caperusalas, osea sala salita salon, es decir, Guillermo según la partida de nacimiento... que estaba preocupadito el hombre y me dijo: yo te sigo con el coche.

Pero es que yo soy muy rápida, y muy libre y muy de escaparme... así que eso de seguirme no ocurrió, pero después comimos un regaliz celebrando la vida. 


Friday, December 6, 2013

La reina de las variedades no es Norma Duval

Es un milagro que haya acertado la contraseña a la primera... eso quiere decir que esta historia debe ser contada... el mundo tiene derecho a saber.

Mi vida últimamente es muy emocionante...
He conocido un montón de gente nueva por Internet... Rosa, del archivo municipal... Margarita, del histórico provincial...Juan Luis, del diocesano... y así.
Pero no sé, creo que no termino de encajar... se pasan la pelota los unos a los otros para no tener que contestarme y cuando lo hacen es muy por encima, como para que les deje en paz..
Envié a mi madre a conocer a alguno de mis nuevos amigos para ver si eran buena gente... creo que no supo que hacer y la entregaron un papel del año de la polca con letra de médico para que me entretenga en descifrarlo... también creo que cuando ella fue, estaban los hijos de los señores que manejan los archivos... porque nadie sabía donde estaba nada.

La verdad es que yo también quería conocer a mis nuevos amigos a pesar de su rechazo... así que salí ipso facto de las clases para coger el tren... y ¡sorpresa! TREN CANCELADO.
Pues muchas gracias hijos de vuestra madre y padre desconocido, gracias de todo corazón.
Total que me enfadé con la humanidad y decidí llevarme yo a mi misma a mi destino en mi coche, así, sin depender de nadie más que de la tarjeta de crédito para echar gasolina.
Otra frustración se me creó en medio... y es que la radio se había puesto en modo super seguro y no había modo de escuchar música... hasta que desmontando el coche, encontré las instrucciones para solucionar el problema... porque yo no me veía capaz de llegar a mi destino sana y salva sin dar el concierto en el coche.

Lo de que la radio estuviera en ese modo, me remonta días atrás...
Iba yo dando un paseo en el coche a la hora de la delincuencia, cantando muy felizmente... cuando decidí pararme en una calle inhóspita para ver si aparecía un vagabundo de los de tetrabrick, pero muy sexy, con el que había hecho amistad... tanto tardó, que el coche se quedó dormido.
Tan dormido que no volvía a arrancar.
Yo le hablaba, le acariciaba... hacía un frío licor del polo y nada funcionaba. Hasta que apareció un salvador en una bici sin sillín... me explicó como hacer que despertará, necesitábamos algo así como pelo de unicornio y la sangre de una virgen... yo lo vi todo muy complicado y le entregué las llaves de mi querido coche, entonces ocurrió... el salvador se sentó en mi asiento y resucitó. Sin cosas raras, simplemente arrancó...
No me lo ha vuelto a hacer, no sé.

Otra cosa que quería yo contar, es que no entiendo porqué el universo no deja que mi alubia de hacendado germine.
El otro día participé en un concurso rural con mi amigo el vagabundo, plantamos unas alubias... (para no ser de pueblo la mía estaba mucho mejor plantada, pero bueno) y ninguna ha crecido, nada, ni han hecho el amago. En realidad sospechó que la mía si que está creciendo a día de hoy, pero como la dejé en manos de otro estará siendo boicoteada. No sé, necesito consejos... soy nueva en esto del cultivo de alubias.. siempre he sido más de lentejas y garbanzos.




Thursday, November 21, 2013

Hoy es un día de esos que tienen las chicas en las películas.


Me levanto y hace frío... un frío de esos de anuncio de licor del polo... un frío de esos que si doblas los dedos se te parten... pues así.
Llego tarde... y una de mis neuronas piensa volver a la cama, pero llega la neurona responsable, le suelta una colleja y me dice: Eh, tú.. pa clase.. mejor tarde que nunca.

Y así es como me planto dos sudaderas (una encima de otra, en plan moderna) y voy corriendo al coche.
Un coche que parece una nevera y tiene las lunas congeladas... así que me toca sacar la rasqueta y rascar como si me fuera la vida en ello, como si debajo de la luna hubiera un premio.. y bueno, al final no llegué tan tarde. (he de añadir que la idea de ponerse dos sudaderas no funciona, se pasa frío...)

Pasa la mañana, llego a casa... y ahí está, sentada en mi cama, pidiéndome un abrazo... ha vuelto mi compañera... la depresión.
Total que por ser educada, voy y la abrazo... y aquí lleva conmigo toda la tarde..
Yo pasando apuntes a limpio en un arranque de productividad y ella por detrás diciéndome: qué frío no? No salgas no? Y yo haciéndola caso, poniéndome un abrigo de lana encima de las famosas sudaderas y borrando de mi mente la idea de salir.

No sé como decirla delicadamente que se vaya, que sin ella soy feliz... así que aquí estamos sentadas en la cama. Me ha metido en la cabeza la idea de que es domingo y yo solo puedo imaginarme en el Mercadona, parada en la sección de papeles higiénicos (la mejor para llorar, mi amiga Weikis lo sabe) y meditando si seguir mi camino hacia los licores o los helados de chocolate... y siento frustración porque ya está cerrado.. como los domingos.
La niña de pelos de oro que habita en el cuarto de al lado, me ha traido brownie de chocolate para ahuyentarla.. pero no ha funcionado mucho. No sé que más hacer, necesito un exorcista de depresiones.

Y ahora haré lo propio... montaré un drama interno y lloraré debajo de la ducha, pero solo si se me mete champú en el ojo.

Wednesday, November 20, 2013

Breve historia de amor


Salía yo de la universidad, en la nocturnidad burgalesa... desorientada por llevar allí más horas de las que había dormido... cuando mi simpática compañera de pelo amarillo, ojos de mar y bici color chicle se ofreció a llevarme en la parrilla hasta el árbol donde yo había aparcado mi bici.
Era un camino de 10 metros, pero acepté por hacerla feliz... sé que le encanta poner en peligro la vida de la gente en esa bici de la guerra civil.
Total, que a los 3 segundos de subirme a la parrilla y pedalear un poquito... ya habíamos llegado a mi bici, pero... Sorpresa! La bicicletista loca no quería parar... yo, con gran miedo en el cuerpo... decidí hacer lo que creía, sería mejor para seguir con vida..
Salté. Salté hacía atrás como si fuera un potro inverso... la inercia me llevó hacía adelante y mi cerebro pensó que iba a darme un planchazo contra el suelo.. pero me salió el Billy Elliot que llevo dentro y me estabilice.

Hasta aquí todo bien.
Me subí en la bici dispuesta a encontrar el amor después de esta experiencia cercana a la muerte..
Eramos todos felices, reíamos y pedaleabamos... no veíamos porque cuando yo paso por un sitio, las farolas se apagan... cosa del universo, que no quiere que exista más y me pone obstáculos o me hace bullying psicológico pero resisto.

Abandonamos el recinto universitario y ahí estaba... esperándome, pero no estaba segura de acercarme.
Solo me quedaba elegir un camino... izquierda o derecha. Pedaleaba tan despacio que podía ir hacia atrás, pero era una decisión muy importante y tenía que tomarme mi tiempo..
No era capaz de decidirme y elegí el camino del medio, un camino que no existía pero que yo cree...
entonces el universo puso un bordillo en medio del camino, un bordillo en forma de mano de satanás que torció la rueda de mi bici y me hizo tomar otra decisión...
Mi cerebro sabía lo que iba a pasar y mandó una señal al resto del cuerpo: ¿Estas seguro? La respuesta fue clara y, a cámara lenta, tuve el esperado encuentro.. el suelo me robó un beso.
Después nos reímos mucho... y luego me fuí, porque a mí no me gusta que me obliguen.


Saturday, November 16, 2013

La vida es así, llena de luz y de color.

El universo me ha puesto muchos obstáculos hoy para contar lo que me ha sucedido...
Para empezar, no tengo mi ordenador... he robado uno, el de mi padre concretamente.
Es un ordenador peculiar... con un teclado muy mierder que, no me digais porque, pero tiene una fila de más en el lado izquierdo... eso trastoca todas mis clases de mecanografía autoimpartidas y claro... una quiere pulsar el Ctrl y le sale la calculadora.. y así, media hora para un renglón, como las ancianas.

Otro impedimento ha sido, para variar, que se me había olvidado la contraseña.
La última vez que esto ocurrió, era que se me olvidó la cuenta, pero no sé que hice en plan Catfish de la Mtv, que buscando por allí y por allá pues solucione el asunto.. claro que si.

Y el acabose... tras introducir medio millón de contraseñas erróneas (Soy muy de poner contraseñas románticas... de esas que pasan una vez por tu cabeza, en plan: qué palabra tan bonita! pero luego ya no te acuerdas más...) pues consigo entrar y... sorpresa! No era uno de sus anuncios que empiezan a sonar a toda pastilla, que no sabes ni en que ventana se encuentra y que te obligan a cerrar esa película que llevabas 2 horas cargando... no. Era un maldito anuncio, en medio de la pantalla, en este espacio en el que estoy escribiendo ahora.... un anuncio sin equis, imposible de cerrar aparentemente.
Lo he cerrado haciendo historias propias de hacker del pentágono y no quiero hablar más de ello porque ya tenía un pie fuera de la ventana cuando lo he conseguido quitar.

Y ahora, procedo.
Hoy, Sábado, me levanté de la cama para leer un millón y medio de tweets que decían que en Burgos nevaba... y no voy a mentir, sentí envidia. Envidia porque aquí el frío es igualito pero sin diversión... y es bien sabido que cuando nieva, hace menos frío... o vete tu a saber si es que yo tengo menos frío porque me dedico a ir dando saltitos de felicidad como si nunca en la vida hubiera visto nieve.

Después de esto hice cosas que no interesan como comer, respirar...
También hice un bizcocho... era mi primer bizcocho sin chocolate y la cosa no fue bien. Estaba yo haciendo a la criatura con todo el mimo, cuidando de no quemarla.... pero aquello como que empezó a humear en exceso y adquirir un tono marron (que si hubiera sido de chocolate, hubiera sido el tono top)... hice el truco abuelil para ver si estaba hecho... y otra vez el universo me la jugó... el bizcocho me dijo: sácame, estoy hecho.. y yo le creí.
Era hermoso, elevadito... pero todo era mentira. Horas más tarde se comió a si mismo... (que se hundió, vaya) el caso es que me he comido el aborto de bizcocho y sabia bueno bueno, pero la presentación... lamentable.

Después de mi bizcocho amateur, acudí al teatro.
Fue bonito porque estaba como una recién nacida entre tanta tercera edad... perdidita por los laberintos del teatro... cruzándome con señoras que llevaban laca para aburrir y abrigos barrocos.
Yo iba mal vestida, un poco como siempre... y esperaba que me tocaran unas ancianas graciosas en el palco... en plan Marisa y Vicenta, que no me juzgaran y me dieran una galleta o algo.
Pero claro, como me va a tocar un palco con gente normal...
En mi análisis en plan admiración del teatro vacío, oigo como se abre la puerta del palco... me giro (sutilmente, no en plan herbal essences) y felicidad... mi queridisimo profesor nazi y su mujer.
Se me quedo una cara como de haberme tragado una bola de pelo, me estaba dando la risa y a la vez me caía una lagrimilla (esta igual era por el catarro)..
No había cosa de 5 pisos de palcos y todo un patio de butacas para que me tocara al lado la extraña pareja.... no. Mirando a Cuenca y Badajoz a la vez, llega Hitler y se pronuncia con un: bjduansda ncjcishs  que quiere decir: buenas noches.. (requiere años de práctica entender algo de lo que dice, no porque 'enseñe' filosofía si no porque tiene una zapatilla atascada en la garganta, el pobre...) total que estaba yo asustadita por si me reconocía y sacaba la antena del coche para pegarme y creo que solté un hola para dentro que escucho nadie.
Adiós no dijo, eso ya era un exceso.

Salí un poco en shock del establecimiento, pensando en la vida... metida en un grupo de abuelitas que iban comentando la obra (esto también porque tenía miedo, ya que ahora la calle es un campo de asesinos y violares) y aqui estoy, salva pero no sana.
Show must go on... que quiere decir que p'alante, no te rindas.

Tuesday, October 15, 2013

Cuando el despertador funciona... funciona.


Todo comenzó a las 7 de la mañana... 
Mi responsabilidad y mi conciencia (que trabajan de lunes a jueves todas las mañanas y algunas tardes...) decidieron que tenía que salir de mi cómoda y calentita cama para convertirme en una mujer de provecho.
Recibí un whatsapp de la chica de la habitación de al lado, que en principio, interpreté como una broma... decía que pasaba de mi culo y se quedaba en la cama.
Me metí en la ducha con la esperanza de encontrármela por ahí purulando al salir... pero no, era cierto, pasaba de mi culo. 

Salí dirección purgatorio y en vez de una cestita, llevaba una mochila. Andaba yo trepando montes en la oscuridad de esas horas... Sola, con unas plataformas dignas de los 90... que podría haberme atacado el mismisimo Belcebú y no tener escapatoria. Pero no... llegué a clase, alimenté mi cerebro y un poco más tarde mi estómago también.  

Llegué a casa esperando que mi grupo doméstico diera señales de vida... pero no. 
Años luz más tarde... en pleno extasis de concentración traduciendo mis propios apuntes, apareció una niña de pelos amarillos y ojos de mar.  Preguntome si podíamos ir de paseo, y claro, una no puede negarse cuando la ofrecen salir a vivir. 

Lo que iba a ser un paseito... se convirtió en una cena americana. 
Era el último día que en ese restaurante (que estaba claramente por encima de nuestra posibilidades) tenían oferta de 'comen dos y paga uno'. 
Para que esto fuera así, había que descargarse un no sé qué de no sé qué página... pero claro. Estábamos en los confines de la tierra... no podíamos volver a casa a imprimir tal cosa... además, tampoco teníamos impresora... 
La cosa se ponía fea... nuestros ojos y estómagos ya se habían enamorado de aquella grasienta comida.
Intentabamos con fuerza que nuestros móviles (que funcionan con energía solar y era de noche) cargaran la página que nos haría poseedoras de la oferta. Pero no ocurría.
Entonces apareció un ángel en forma de dueño del restaurante... tanta penita le dimos, que se ofreció a imprimirnos él la oferta. 

Con felicidad renovada, comimos hasta que nuestros pantalones dijeron: Para, por favor. 
Bueno, en realidad fue solo mi pantalón porque la niña de ojos de mar, y aunque no lo reconocerá... llevaba un pantalón de pijama. (Claro, así... como no vamos a dar penita)
Nuestras venas y arterias lloraban... pero nuestro estómago era feliz.

Salimos del restaurante con la compra, cosa que olvidé mencionar, pero fuimos a comer a un restaurante con la compra del día (Dia el supermercado) porque somos así, originales... o tontas, no sé. 
Nuestra idea de volver a casa en autobús se desvanecía puesto que, olvidamos cargar el bonobus y teníamos que dar tiempo a nuestro cuerpo para recuperarse con un paseíto...
El paseíto nos llevó a nuestra segunda casa... cualquier lugar donde sirvan Moscato. 

No todo era feliz... puesto que al llegar, se encontraba en la puerta un Pantalone, es decir, un viejo verde perseguidor de jovenzuelas... presenciamos la escena desde una distancia prudente.
La hermana mayor gritaba al señor porque, por lo visto, llevaba días acosando a una muchacha... observandola hasta cuando iba a comprar el pan.
El señor se marchó, despacio y con calma... y los señores de la ley acudieron cuando ya no ocurría nada, ni siquiera la lluvia.
Aunque el hombre había marchado elaboramos un plan por si nos cruzabamos con él en nuestro regreso a casa. Nuestra técnica de defensa consistiría en tirarle natillas hasta que suplicara por su vida... natillas... porque era lo único que habíamos comprado, pero teníamos para alimentar a todo el ejército del aire. 

Un siglo después llegamos al hogar. 
Todo era paz... mis pies volvían a ser libres, pisaban el suelo descalzos olvidando que una vez se hicieron daño... (porque mis piecitos y yo somos muy así, de vivir el presente) cuando de pronto... un nórdico de lunares entró por la puerta de mi habitación pidiendo con una vocecita: ¡Ayúdame...!¡Ayúdamee..!
No era ninguna broma. 
Era Priscila disfrazada de demoño del nórdico, pero, realmente estaba atrapada.... ella es así... se mete de lleno en el asunto que tenga entre manos, en este caso, cambiar la funda a un nórdico. 
Conseguí sacarla en perfecto estado y ahora mismo está poniéndose morada a capítulos de American Horror Story... 
Temo porque sé que mañana volveré a estar sola en el camino. 

Friday, October 4, 2013

La soja no es tan buena como la pintan...

A veces el universo nos envía señales que no queremos ver... a mí ayer me envió una muy clarita que no pude esquivar.
Empezaré la historia como debe ser, por el principio de los tiempos...

Una serie de acontecimientos me venían indicando desde hace tiempo que he cogido peso... unos pantalones que ya no entran, un coche que arranca con más dificultad cuando tu subes....una madre que te lo dice a la cara y sin delicadeza... esas cosillas.

Yo no quería darme cuenta. Cuando entraba en la ducha hacía un baño turco para que el espejo se empañara y no tener que verme en el reflejo... pero ayer....Ayer una señal divina me hizo comprender.
Cenar dos veces es, además de un lujo, un exceso.
 Siendo estudiante cenar dos veces es también vivir por encima de mis posibilidades, pero a mi me gusta vivir así... como una gordita feliz.
Anoche, cuando estaba cogiendo del altillo comida mala de sobre para cenar.. (Que sí, la comida de sobre es mala malísima como el demonio pero los tupper recalentados también, a mí no me engañáis) pues ocurrió que no me apetecía subirme a la banqueta (así somos la gente bajita, muy de no aceptarlo... además que a mí me gusta hacer el ridículo y prefiero alcanzar las cosas a saltitos) y por eso, tentando la suerte, tiré un bote de salsa de soja sobre mí.
Todos sabemos ya a estas alturas de la vida, que me gusta que me caigan botes de cristal en la cabeza para sentirme viva... pero no fue así. Esta vez el bote se rompió en el suelo.
Lloré, y lloré por varias razones... primero porque se había roto y desparramado... eso suponía no comer más salsa de soja y tener que fregar,porque si lo dejas secar verás tu luego para quitarlo... aventura. (A todo esto, lo dejé secar... vivo al limite)

Seguí con mi vida y derrepente vi que tras de mi dejaba huellitas de sangre y entonces sentí el dolor. Un cristal había decidido hacer su vida en la planta de mi pie...
Esta serie de catastróficas desdichas me hicieron pensar... interpreté la situación como que cenar dos veces era un error. Lo de que debería dejar de guardar mis cosas en los armarios altos he decidido pasarlo por alto, igual que lo de ponerme zapatillas para estar en casa... (mis padres llevan toda la vida intentando que me las ponga, de hecho me las llegaban a atar con gomas... pero esa historia ya la contaré otro día... y quiero dejar claro que si lo hacían era por amor) mis pies merecen libertad.
El caso es que, la sangre seca también sale muy mal... pero me parecía que quedaba artístico. Decidí dejar ahí el recuerdo de lo que había pasado.

Hoy es un día triste porque no puedo comer salsa de soja.


Tuesday, September 17, 2013

Yo he venido aquí a quejarme


Mi primera queja del día se la dedico a ONO....
La verdad es que guardo cierto rencor a la empresa desde que Jorge, más conocido como JorgetécnicodeOno (Así, todo junto) acudió a casa de Priscila porque, qué raro, internet no iba. 
Resumiendo, JorgetécnicodeOno dijo que internet sí funcionaba, lo que por supuesto era mentira... se lo demostré intentando cargar una página al azar pero él se marchó ignorándome, un poco como todos.
No solo se marchó así, maleducadamente y dejando su aroma a sudor por toda la sala... también dejó una factura bien carilla por no hacer nada.
Yo me encargué de comunicarle por la ventana que la página seguía sin cargarme pero se fue. Creemos que se metió en el coche a llorar por su incompetencia pero no estamos seguras.
El caso es que, llamadme loca, hemos contratado ONO en casa.... y escribo esto con temor a que nunca se lea por su culpa.
Hemos tenido que llamar a su teléfono 902 más que una novia celosa... y bueno, creo que acabaría antes construyendo una máquina de viajar al pasado y preguntándole a Van Gogh sobre sus obras que cargando la página de google.
Yo quiero ser aplicada pero como veis, no me dejan.

Bueno, ahora y como siempre... paso a contar las desgracias de mi vida, que no son pocas.
El otro día, es decir, este fin de semana... fui yo muy feliz y contenta a la feria a montarme en los cacharritos, porque soy así, una adolescente. 
Total que acabamos montándonos en todas las atracciones que producen dolor... esas que es mejor que una madre no vea. Tras montar en una atracción de extremo peligro en la que los asientos giran en todas las direcciones posibles, te elevan que podrías dar la mano a un ángel, oyes como el tornillo chirría, lloras y rezas al universo para que te deje sobrevivir con la condición de que comerás verdura... nos fuimos a los coches de choque, que aunque no lo parecen... son casi más peligrosos. 
Si mi madre hubiera estado allí, se hubiera metido en plena pista y me hubiera sacado en mitad del primer viaje... justo en el momento en el que mi copiloto y yo recibíamos un tremendo golpe que dobló nuestras cabezas y sacudió nuestros cerebros. Yo noté tal sacudida que ahora tengo confundidos los hemisferios, y no es broma.
Los siguientes golpes fueron normales, costillas, muslos... pero el peor de todos sin duda, fue el choque frontal que me sacó volando del cochecito e hizo que mis rodillas (ambas) colisionaran con el borde más duro del coche. Tras esto me quedé sentada en el asiento, temiendo por un golpe más, sin atreverme a mover la piernas, temiéndome lo peor... pero al ratito se me pasó y un padre con su hijo decidieron atacarnos... a mí me daba apuro porque era un niño casi bebé pero el padre pensaba que su brazo era super poderoso para protegerle y no tenía reparo en chocarse como un suicida.

Tras sobrevivir a esto, con muchisimos euros menos en la cartera... emprendí rumbo con Priscila a la ciudad en la que vivo. 
No eché gasolina porque confiaba en llegar al menos justita... y sí, llegué. Pero... ¿Qué ocurre cuando no tienes dinero para echar gasolina y estas rozando la reserva? Pues que el Gps decide mandarte a los confines de la tierra...
Me explico. Marta es mi Gps (Yo no le puse el nombre, venía de serie). 
Marta, es una pesada, en las líneas rectas me vocea que siga recto... pero, cuando hay que girar, no me avisa. Total, que decidí apagarla y seguir mi intuición (es decir, leer carteles). El coche ya iba diciéndome que quería gasolina y yo no veía el momento de entrar en la ciudad... vamos, lo que yo llamo aventura.
La verdad es que muchas veces solo pongo a Marta para que me haga compañía pero últimamente es peligrosa... no sé que pretende. Yo la coloco perfectamente en la luna pero a mitad de viaje, se suicida... hay varios testigos que pueden confirmar lo que digo.

Para terminar, una queja más...
Las mesas de la universidad.
Por favor ¿Quien las ha diseñado? ¿El diablo? Ese aparato que no sé ni como llamar... anula mi creatividad. 
Deja las espaldas de los alumnos hechas un ocho... no sabes ni qué posición adoptar.
No sé en qué se gastaran el dinero de las matrículas pero en ordenadores y mesas decentes, desde luego, no.




FIN.

Thursday, August 22, 2013

El universo me da una de cal y otra de arena. No sé cual es la buena.


Llevaba ya varios días llorando en mi casa porque la ciudad estaba muerta.
Me asomaba por la ventana y me saludaban las plantas rodadoras del desierto... Engullía helado sumida en una profunda depresión mientras recordaba tiempos mejores, tiempos en los que estaba viendo mundo en vez de sentada en el sofá de mi casa.
Y entonces ocurrió... dí pena. 

Tanta fue la pena que dí, que mis amigos decidieron enfundarse en sus mejores mallas e invitarme a la aventura. Por caminos desconocidos para mí y montados en nuestras flamantes bicis, recorríamos la ciudad como los niños de verano azul. 

La ciudad terminó y empezó la verdadera ruta, una ruta hecha por el mismísimo Satanás... 
El camino estaba lleno de pedruscos, montículos, agujeros y, para dar emoción, enormes excrementos de caballo o Gozdilla, no sé sabe aun. 
Los señores Marciel y Pablo (que claramente habían ingerido sustancias dopantes), iban en cabeza, levantando una peligrosa polvareda (que nos hizo pensar que nos habíamos puesto morenos hasta que nos duchamos...) que secaba nuestras bocas, bocas que por otro lado no podrían ser aliviadas puesto que lo que un día fue agua fresquita se había convertido en babas. 
A nuestro regreso, el temerario David decidió pararse delante de un aspersor ocasionando con ello un accidente múltiple que pudo haber sido mortal, pero solo hubo un herida leve, yo. 
Más tarde el universo se la devolvió sacandole la cadena de su sitio.
Yo avisé, nadie quiso escucharme... David se quedó atrás sufriendo. 

Un millón de horas después nos separamos, volvía a casa hablando por teléfono... error. Nunca habléis por teléfono en bici y si lo hacéis, aseguraos de tener la mano correcta en el freno correcto... Mi caso fue distinto, lo de antes me pareció poca aventura y quise volar. Lo logré. 
Pensé seriamente en abandonar mi cuerpo a mitad de camino y que ya me recogería alguien, pero el terror de pensar que las cucarachas acechaban  me hizo coger fuerzas y llegar. 
Los señores que me engendraron estaba por ahí en la fiesta de un pueblo y yo tenía un agujero en la pierna... pero era feliz. 

Pensé que mi felicidad no duraría, que mis amigos volverían a encerrarse en sus casas, a quedar con sus parejas... pero no fue así, me hicieron feliz un día más... y fuimos a jugar a los bolos. 
Aquí introduzco una advertencia: Por favor, no os fiéis jamás de la palabra de un tal Jesus Petite porque miente más que los mayas. Es un tipo muy peligroso.

Las ganas de morir se iban desvaneciendo... pero hoy han vuelto. 
Han vuelto porque el universo ha decidido que no debía salir de casa y me ha mandado su decisión en forma de terribles dolores de mujer. Terribles de llorar..






Monday, August 12, 2013

Souvenir de odio


Todo comenzó un Sábado a mediodía.... emprendíamos la marcha de Villafranca a Leon con equipajes equivocados y pena, mucha pena, una pena que le pesaba incluso al cococar*.

Nadie quería volver y el universo decidió que sería divertido equivocarse de salida, por lo que, en reserva y a lo loco, el coche iba a Coruña sin poder dar la vuelta.
Media hora después y tras esa pequeña travesura del destino que se reía de nuestra pena, emprendimos el rumbo correcto.
Una serie de factores más, hicieron que la hora, como siempre, fuera pegada a nuestro culo. A muchos Km por hora, con la cocos al volante creyéndose el caballo Spirit,  intentábamos llegar a la estación para ir a Bilbao o a donde fuera, repito que no queríamos volver.

Para hacerlo más interesante, no existía ese tren a Bilbao... pero si nos empeñamos en no volver, no volvemos...y allí estábamos en ese tren rarer destino Vitoria donde la gente nos miraba como si estuviéramos locas porque nos reíamos y no sabíamos de que iba la vida, y nos decían que el tren se separaba y nada, no entendíamos donde íbamos a acabar... turismo aventura.
Llegamos. Preguntamos. Andamos. Fuimos al BBK de las narices que nos cobró nada más y nada menos que 3 euracos de comisión... BIEN, pilla lo que quieras BBK, yo invito.
Ya está, bus a Bilbao.
Llegamos. Andamos. No entendíamos la vida. Metro. Llegamos. Llegamos tantas veces que la vida nos daba vueltas como una noria y no sabíamos que ocurría ni si la tierra era redonda y cuando vino Mikel Ocaña a buscarnos, con esa peluca y esas patillas de Curro Jiménez... pues entendimos menos.

Omitiré las cosas bonitas.

Esa misma noche, por la mañana,  mientras el limpiacalles hacía su oficio (es decir, limpiaba) con algo que parecía vodka-lima... ocurrió la desgracia del verano.
Inclinaba yo un vaso con contenido +18 mientras sujetaba mi amado móvil y veía el espectáculo, cuando, como en otras ocasiones, mi mano decidió por libre que el móvil estaba calentito y necesitaba refrescarse... el cerebro pensó: Bueno ¿Porqué no?; Y dio la orden.
No vivía... no sabía si estaba en coma, muerto, o inconsciente por un ratito.
Fue un coma etílico. Ya está bien. Recibió corriente y unas horitas en la UCI del arroz...

Omitiendo más cosas bonitas, porque solo me gusta quejarme y contar las desgracias... proseguiré con esta historia de horror y destrucción.

Tocaba volver a casa, no quedaba más dinero...
Subo al tren, busco mi coche, mi asiento... todo correcto. Me senté en la ventanilla porque me gusta la ventanilla... quería apoyar mi cara sobre el cristal, viendo caer la lluvia por él de la misma forma que resbalaban las lágrimas por mi cara, posando la mano melancólicamente despidiéndome de las tierras vascas... que me gusta la ventanilla, y punto.
Al rato llega una señora y un señor, se empiezan a pelear por mi sitio... insinúan que como soy joven, rubia, guapa a rabiar y con un cuerpazo de modelo de lencería fina, soy tonta. El resultado fue que el señor se fue a su coche, que no era ese, todo gracias a mis explicaciones de organización de trenes... pero la señora se quedó para hacerme la vida imposible... y esto quedará más bonito en diálogo:
(La señora parecía una amable ancianita de las que hacen punto y galletitas pero el mismisimo lobo vestido de cordero)
- Niña, el mio es el de la ventanilla..
- Ah pues si quiere se lo cambio...
(Señora mira mal)
A todo esto yo tenía la mesa llena de cosas puesto que se me rompió la mochila (desgracia que había olvidado) y tenía que llevar todo en las manos...
- No hija
(Señora se sienta al otro lado del pasillo y... adivinen, en el asiento del pasillo.. pues ok.)
Pasan el tiempo, lento, triste, frio... y viene un chaval de arillas, hace saber a la señora que está sentada en su sitio...
- ES QUE LA NIÑA ME ESTÁ OCUPANDO EL SITIO
Bochorno absoluto..
- Espere, que le cambio el sitio si quiere..
- Es que es mi sitio (Mira mal)
Empiezo a mover mis cosas de sitio, móvil, cascos, cartera, revista, chaqueta... la señora espera pacientemente y espera a que haya cambiado todo de sitio.
- Déjalo, me siento aquí (Mira mal) Pero estás en mi sitio.
Se sienta a mi lado, me contengo para no asesinarla... deseo llegar a casa y recordarla con profundo odio... y entonces llego, y me quiero bajar...
- Ah, ¿Te quieres bajar?
- Si
Y la señora no movió ni el dedo que mueve para encender la tele cuando echan Puente Viejo... y me fui con toda mi pena y mi odio.

Continuará...







*Cococar: coche de Leti Cocos.

Saturday, July 27, 2013

El espíritu.


El espíritu del que voy a hablar no hace volar sillas, ni te hace cosquillas en los pies cuando te asoman por debajo de las sábanas, ni se manifiesta en tus paredes en forma de humedad... no.
Podría hacerlo, está a la orden del día... pero prefiero escribir sobre un espíritu que se está perdiendo... El aventurero.

Amigos, amigas... a este capítulo de mi vida lo llamaré: EL CAMPING; Fauna y flora.

Las emociones comienzan mucho antes de partir, cuando tienes que meter toda tu ropa de forma más estratégica que en una maleta convencional porque ahora, llevas mochila.
La mochila, por supuesto, será 2 veces tu tamaño y cargarla será comparable a llevar a Falete a caballito.
Sacar algo del fondo de esa mochila será toda una aventura, pero, eso nos gusta.

Una vez preparado todo, te subes al autobús que te lleve a tu destino... (si te subes a otro también es aventura, como quieras). Te esperan 5 horas de viaje, podrían ser menos, podrían ser más... depende de las chorrocientas paradas que haya marcadas en el camino.
¿Desconectar escuchando música? Olvídalo. Debemos ser juiciosos y reservar las baterías de nuestros móviles para posibles emergencias, o no llevar móvil... que también es aventura. Así que ahora que no tenemos móvil ya podemos hacer amigos en el autobús, que también es bonito.
Sustituir el Candy Crush por una vida real es una experiencia que os puede dar miedo, pero a la larga, llena más.

Montar la tienda... la verdadera esencia del camping.
Si eres un flojo, seguramente tendrás una Quechua, que la lanzas y ya está, montada y lista para entrar a vivir... pero ¿No es más bonito andar metiendo varillas, clavando piquetas y estirando el cortavientos?
Durante este proceso es posible que encuentres incluso al hombre/mujer de tu vida, que te preste su mazo o te alumbre con su linterna.
También puedes irte a un hostal, pero eso no tiene nada de aventurero... no sentirás la lluvia con la misma emoción...esa incertidumbre de no saber si tu tienda será una piscina cuando entres. Eso solo lo vive un campista.

En cuanto a la higiene... Sí, los campistas se duchan.
No importa que de la alcachofa de la ducha caigan estalactitas y no importa que estén infestadas de hongos, para eso tenemos chanclas, igual que tienen condones los que se van de prostitutas.
A la hora de evacuar tenemos un sinfín de posibilidades... (¿Un w.c? ¡Qué aburrido!)
Podemos ir a los baños portátiles donde encontraremos ARTE en las paredes. Pinturas hechas por el propio ser humano utilizando distintas técnicas y materiales como sus propias manos o los tampax de Amaia Salamanca... o podemos ir a unos arbustillos apartados, qué, a lo mejor, resultan ser ortigas... y eso, también es aventura, y flora.

Cambiamos el pollo de mamá por la supervivencia a base de bocadillos de nocilla untados con el dedo, Los coches por el mar y sus hurtos de bañadores, los tacones por las zapatillas de trote... y sí, lo cambiamos, porque eso es tener espíritu aventurero.

No sé porque quiere dejarme.


A lo largo de los años hemos tenido una relación más o menos estable... algunas veces me ha hecho sufrir, es verdad, pero al final volvía y me reconfortaba. 
Últimamente no hace más que fallarme... es cierto que ha sido culpa mía, no he hecho esfuerzos por conservar algo tan bonito, pero... antes me perdonaba. 
Ya no puede más, creo que trata de decirme algo.

Esta tarde ha estado jugando conmigo, realmente ha hecho que me esfuerce en lo nuestro y al final, me ha recompensado, ha vuelto a mí... pero creo que no me dará muchas más oportunidades. 

Dime... ¿Que está acabando con lo nuestro? ¿Mis fines de semana o aquel fatídico impacto del vidrio sobre mi cabeza en la noche de San Juan? 
No me dejes, memoria, porque eres lo más bonito que puedo tener. 






Friday, July 5, 2013

Amor de verano.


¿Qué haría sin él?

Nuestro amor siempre ha sido muy intenso. Hemos tenido nuestros más y nuestros menos... pero siempre ha estado ahí, para mí.

Recuerdo que nos pasábamos los veranos juntos, sentados uno frente a otro, muy cerca. Todo era perfecto hasta que en el verano del 98, aproximadamente, me diagnosticaron una enfermedad: neumonía. 
Inmediatamente le acusaron de ser el causante de mis males y nos separaron. 
Pero la culpa fue mía, por amarlo tanto. 

Mi madre, enfadada a la par que preocupada, dijo que se acabó, que no lo vería más, que nuestra relación no era sana. Yo no quería creerlo pero con el tiempo aprendí a vivir con su ausencia. 
La enfermedad solo duró todo el verano y no volví a verle hasta el siguiente.

Lo descubría en el salón, con mis padres, pero no me dejaban acercarme a él... fue duro. 
Con el paso de tiempo me busqué aficiones para no pensar en la forzosa separación con mi amado. Construía casas de cartón en la terraza y asomaba los pies por los barrotes mientras leía tebeos... 
Así pasaron los años y cambiamos de casa. 

Las aficiones habían funcionado porque ya no pensaba con obsesión en mi amor, hasta que un día del nuevo milenio, nos reencontramos.
Yo estaba comiendo un helado y dando vueltas descalza por mi casa cuando le sorprendí en el salón al lado de mi abuela... ¡Cuantísimo le había echado de menos! 

Mi madre comprendió que era un amor tan fuerte que no podría separarnos aunque me costara mil enfermedades... y ahora, hemos vuelto. 
Volvemos a sentarnos cerca, me da todo cuanto pido... pero algo ha cambiado en él, no es del todo como lo recuerdo...  
Antes de quedarme dormida tengo que decirle que pare, ya no sabe cuando hacerlo... y muchas veces se queja, como si le pesara la vida... 

Aun así espero que nuestra relación sea eterna porque, te amo ventilador, sé que no volverás a hacerme daño... sé que no eres de esos que mutilan los dedos a sus propietarios.

Monday, June 24, 2013

La muerte y yo. Tensión sexual..

Ayer me convencí firmemente de que voy a morir joven. Esto empieza a ser grave.

No sé ni cómo empezar... y ¿Por qué? Pues fácil... lo de casi morir, duele. Duele más que morirse, porque no te mueres, y sigue doliendo.

Total, que ayer estaba yo, feliz, sin hacer daño a nadie... revoloteando por un concierto o lo que fuera aquello, cuando una persona de dudoso padre, arrojó un objeto (yo diría, botella de cristal) sobre mi cabeza. Fue un golpe de preparación ante futuras manifestaciones con violento y erótico resultado, lo sé.
Lo primero que pensé fue nada. Lo segundo, que me habían jodido el cerebro.
Me quedé allí, en el sitio, como en una burbuja... pensé ¿Donde estoy? y sentí dolor, mucho dolor.
Me fui muy triste, capucha en cabeza y cubata caliente en chichón, vagabundee por la playa... Soy buena persona, me decía... ¿Por qué a la gente buena le pasan cosas malas? Muy dramático.
Cada vez que una brisa soplaba sentía un dolor comparable a mil demonios.

Ahora vivía en el terror.
Aquello comenzaba a hincharse y tomar forma... la gente pasaba sus boletos de lotería por mi desproporcionado golpe... Anoche pedí un deseo. Pedí que aumentará algo en mi cuerpo... pero no me refería a la cabeza. Yo quería tetas.
Me preocupaba que mi cerebro hubiera sufrido, más que quedarme deforme... pero tranquilos, estoy bien. Sigo sin saber sumar, etc...

Hoy, me levanté, con grandísimo dolor. Me acordé mucho de la persona que tiró la botella y de su familia en general. Me gustaría recibir un beso en la frente...
Recuerdo que no lloré... fui un hombre. También recuerdo que en el momento ese de no saber que había ocurrido, me toqué la cabeza esperando sangre... pero nada, ni eso... Joder persona, ya que me tiras una botella hazlo bien, con sangre, la sangre es la clave del éxito.. esperaba un hilillo de sangre brotando del nacimiento de mi pelo y recorriendo mi cara... decepción.
Siento dolor en vano.

A día de hoy, me sigue doliendo... acepto aspirinas y analgésicos en plan caridad.... y la cabeza del autor del atentado.

Saturday, June 22, 2013

Rústica en Dinerolandia.


Pensé que volvía a morir hoy. Soy un drama de persona...

Para empezar, bebo más agua que cualquier persona normal parece, porque de verdad, cuando voy a vuestras casas y no tenéis botellas de agua me pregunto... ¿Pero esta gente como vive? Que a mí lo de que sea agua del grifo con cal y muerte me da igual, yo solo necesito que este fría. Fría de dolor de encías. Y en cantidades industriales.
Total que allí estaba yo, por la capital... calle arriba, calle abajo, escaleras arriba, abajo, etc... y claro, eso es un desgaste que me crea una necesidad adicional de agua.
Antes de proseguir la narración... quiero hablar de escaleras, y tiene que ver.

Las escaleras de la casa del señor David... ¿Pero qué tipo de arquitecto sin estudios realizó el diseño de esas escaleras? Si querías pillar el ascensor tenías que bajar a otro rellano... y eso no es todo, cada escalera era de una madre, parecían las dunas del desierto..
Y ahora hablaré de las escaleras de Teatro Kapital. Muchas. Demasiadas. Y atentaron contra mi dedo gordito del pie... fue una cosa seria porque yo intenté hacer como que no había pasado nada pero ardía en deseos de mirar si mi uña seguía en su sitio o si la había dejado allí de recuerdo. (Sigue, aunque magullada)

Aparte de la falta de agua estaba el sol... y el calor, y el contenido de tubos de escape colapsando mi nariz.
Deseaba llegar al tren y abandonar mi cuerpo en el asiento... pero pensé, que sería un trauma para el interventor encontrar allí un cadáver un sábado por la tarde, así que aguante.

Luego me he traumatizado porque ha subido una chica al tren que tenía toda la pinta de tener 23 años o por ahí... y escuchando su conversación (porque yo soy así, de tener oídos y escuchar) me he dado cuenta de que tenía 18. Y me he preguntado... ¿Cuantos años parece que tengo yo? Y me miro el reflejo en la pantalla del móvil, toda preocupada... Estoy tan acostumbrada a que me quiten años que cuando veo que mi cara se corresponde a mi edad... pues lloro. Pero hoy no sé, tenía cara de cadáver de edad imprecisa.
Total, que no sé, será que calculo edades que da pena.

Luego está Pharrell que me saca 18 añitos y sigue pareciendo un bebé. Y me confunde las ideas y la vida, y me enamora cosa mala.

P.d.
Solo quería comentar que la persona que se encarga de aconsejar a Miley Cyrus, desde mi punto de vista, la odia. Pero profundamente.




Sunday, June 16, 2013

La muerte me desea


Hoy voy a ponerme dramática.
Estoy aquí, narrando mi mierda, de puro milagrito. 

Todo comenzó cuando me levanté de la cama, amanecí desorientada en casa de una amiga. Me miré en el espejo y ya está, me deprimí. Ni Sid Vicious había tenido en vida peor cara que la mía.
Con el estomago pidiendo socorro, regresé a casa para hacer la maleta y venir al hogar a recibir una alimentación.  (Casa no es lo mismo que hogar, está claro.) 

Primer problema. Gasolinera cerrada.
Al lado de mi casa, hay una gasolinera... pero ¿Para qué? Cerrada. Los siguientes señores gasolineros estaban casi casi en Bilbao... pero no quedaba otra. Planteabame la posibilidad de ir en tren, si no hubiera tenido 40 maletas que traer y no hiciera el ridículo... porque cuidao, no os creáis que la gente ayuda, te ven subir/bajar del tren con una maleta más grande que tú... pero da igual, te pasan por encima y encima, te ponen mala cara... Y eso que yo soy una chica fuerte y apañada, que puedo con mis maletas y las de mi prima. El caso es que allá por los confines estaba la gasolinera y con gran pena, me desprendí del único billete que había en mi cartera. 

Haciendo elipsis de lo que no interesa, contaré los intentos que ha hecho la muerte de que hoy tuviéramos un  encuentro.

Para empezar, pegaba un sol que me venía un olor a carne de parrilla y era yo misma haciéndome. Deshidratada y al volante, a puntito del desmayo, en la radio me ponen Alejandro Sanz. 
Contemplé la opción del suicidio en esos segundos que mi mano tardó en llegar a la radio y cambiar la estación, las interferencias me parecen incluso más soportables.
Después, un águila del tamaño de Falete decidió pararse en medio de la autovía.
Pero es que no es eso, realizaba un adelantamiento a un camión cuando vi el enorme pájaro nazi, desafiándome. Me dio tiempo a pensar que podía frenar, o cargarme al pobre pero malvado animal. Si hacía lo segundo, podía morir porque mi coche es de papel, o... podía ir a la cárcel, no sé, igual es delito, no sé si es un pájaro protegido, sagrado o el hijo de alguien importante.
Me dio tiempo a pensarlo pero mi reacción fue apretar el volante y obligar mentalmente al pájaro a volar.
El ave emprendió el vuelo y no tuve que cometer asesinato ni nada, pero, me tiró un cadáver. Un maldito cadáver de ratoncillo o conejo.